lunes, 3 de noviembre de 2014

Actividad 10: Introducción

          Existe un refrán que asevera “lee poco y serás como muchos, lee mucho y serás como pocos”. Frente a tal verdad se esperaría que la lectura fuese una costumbre universal, sin embargo, en Chile aquello no es una praxis habitual. Según el Estudio sobre el comportamiento lector del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, Chile está caracterizado por ser predominantemente televidente, ya que un 37% de la población tiene como pasatiempo favorito ver la televisión y sólo un 6,7% prefiere leer libros. En los menores de 15 años, la televisión ocupa el primer lugar con un 40,7% y los libros están en el último escalón de preferencia, con apenas un 4,8%. Además, un 38% de la población se considera lector esporádico y tan sólo un 3% piensa en sí mismo como lector habitual [1].

         Un aspecto de interés dentro de este texto es conocer los beneficios que tiene la lectura. Según las autoras del libro Cuidados básicos del niño sano y del enfermo y la Sociedad Argentina de Pediatría, la lectura es una actividad dinámica en la que el individuo interacciona con un texto y pone en funcionamiento toda una serie de procesos cognitivos que producirán variados beneficios [2,3]. Dentro de estos destaca el desarrollo del lenguaje y la comunicación, la interacción social, el pensamiento crítico para abordar problemas, el desarrollo de la imaginación, el auto-reconocimiento de emociones y sentimientos,  el fomento de la memoria y la promoción de la capacidad de abstracción [2,3].

          Por otro lado, el uso indiscriminado de la televisión lleva consigo numerosas desventajas. Según los autores Tirado, Barbancho, Mariano y Santos, el televidente es un receptor pasivo de la información, ya que esta viene “preparada” para que el cerebro la reciba, sin mayor necesidad de proceso mental. Esto impide la adecuada promoción del aprendizaje y le acarreará al niño una disminución del rendimiento escolar (atención, comportamiento y calificaciones), un aumento del sedentarismo y alteraciones del sueño, como insomnio, terrores nocturnos y pesadillas [4]. Además, los mismos autores destacan que mientras más televisión se vea, menos lectura habrá. Por lo tanto, los niños no sólo tendrán estas desventajas, sino que también se privarán de los beneficios anteriormente descritos. 

          Y aquí es donde surge el problema principal, ¿cómo combatir al televisor para darle más cabida a la lectura? La solución que se planteará en este texto consiste en dos partes: promover el hábito de la lectura desde la infancia y restringir el uso desmesurado de la tele. Para esto, el texto se dividirá en cuatro partes. Primero, se hará una definición de la lectura, considerando qué es el hábito y los tipos de textos existentes. Segundo, se describirán diferentes propuestas para promover la lectura, tanto en niños sanos como en hospitalizados. Tercero, se explicará cómo moderar el uso excesivo de la televisión y cuarto, se hará una conclusión de lo ya visto. Asimismo, se señalará el rol del profesional de la salud en cada uno de los puntos a ver.



Referencias
1. Chile. Consejo Nacional de la Cultura y las Artes. Estudio sobre el comportamiento lector a nivel nacional. Santiago: Gobierno de Chile; 2011.
2. Casassas R, Campos M, Jaimovich S. Cuidados básicos del niño sano y del enfermo. 4 ed. Chile: Ediciones UC; 2010.
3. Sociedad Argentina de Pediatría. Guía para el pediatra: Invitemos a Leer. Programa de promoción de la lectura. [Internet]. Argentina: Ediciones SAP; 2002 [Citado 2014 Nov 3]. Disponible en http://www.sap.org.ar/docs/profesionales/leer.pdf
4. Tirado F, Barbancho F, Mariano L, Santos J. Repercusión de los hábitos televisivos sobre la actividad física y el rendimiento escolar de los niños. Rev Cubana Enfermer. [Internet]. 2004 Mayo-ago. [Citado 2014 oct 11]; 20 (2): 1pp. Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-03192004000200008

1 comentario:

  1. Estimada Javiera:
    En primer lugar me gustaría felicitarte por la introducción realizada, no sólo logras explicar muy bien tus ideas, sino que además logras cautivar al lector. A mí parecer es una introducción muy completa, en donde presentas el tema de una forma ordenada y creativa. Asimismo, el lenguaje que utilizas es apropiado y con una excelente ortografía. Con respecto a la bibliografía, ocupas el formato adecuado al contexto y el orden que debe tener.
    Me parece muy interesante el tema que escogiste, ya que creo que es un problema subestimado en nuestro país. Ojalá puedas profundizar en el rol que el profesional de la salud puede adoptar para poder solucionar este problema, ya que me cuesta entender como este puede intervenir directamente en esta situación.
    Finalmente, el único consejo que puedo darte es que no te explayes a la hora de escribir sobre las ventajas y las desventajas tanto de la lectura como la televisión, sino que te centres en explicar las dos posibles soluciones que presentaste, ya que ese es el tema central de tu texto.
    Espero que mis comentarios te sean útiles. Felicitaciones nuevamente por tu introducción, espero poder leer el resto de tu texto.
    Saludos,
    Kristine von Bischhoffshausen

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